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Se buscan cucuruchos interesados en un turno para esta Semana Santa 2020

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Escuché que estás añorando un turno para esta Cuaresma y Semana Santa atípica, que bueno porque hay miles de afectados esperando por cucuruchos como tú, ¿estás listo? ¡Vamos! No hay tiempo que perder. Mientras caminamos buscando las filas te iré contando, aunque seguramente ya lo sabes… la situación es crítica, son miles de miles los enfermos, no sólo en Guatemala sino por todo el mundo. Sí, es cierto, existe mucha ayuda, pero son muchísimos los que aún no son atendidos.

¿Traes tu túnica? Sigamos caminando, sigamos caminando… Cómo habrás visto en las noticias esto se está poniendo cada vez más complicado. Nunca había pasado y por eso necesitamos de todos los cucuruchos hoy más que nunca. Encendamos un poco de incienso, el resto guardémoslo. Vamos, apúrate… no te quedes atrás.

Por cierto, gracias por haber aceptado, sé que no eres ni enfermero ni doctor pero sí un buen cucurucho, y quizá hoy no estas consciente, pero en tus manos tienes la medicina capaz de devolverle la vida y vida en abundancia a miles en medio de esta pandemia.

¡Listo! Hemos llegado… voy a mostrarte los turnos disponibles que tengo para cargar en estos días. ¿Te mencioné que no son turnos ordinarios? Son turnos de honor que compartirás con algunos enfermos, pero tranquilo, te voy a detallar la medicina para cada uno. Por cierto, cuando estés allí tu sabrás la dosis exacta, confía en mí.

Turno 1. Pacientes con miedo agudo

Turno 1. Pacientes con miedo agudo

Este turno es especialmente por todos los abuelitos y abuelitas en todo el planeta que escuchan noticias y piensan que sus probabilidades de morir aumentan. Pueden ser también las personas con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, cáncer o alguna dificultad pulmonar. Todos ellos saben que son más vulnerables. Y están muy asustados.

Medicina: «Compañía esperanzadora». Llama a tus abuelitos, haz que te cuenten de su como fue su primer turno, recomiéndales ver algún video de su procesión favorita, compárteles fotos antiguas de procesiones y pregúntales si las recuerda, recuerda darles noticias positivas, ¡comparte tu tiempo en ellos!

A las personas con enfermedades crónicas, ayúdalas a ocupar su tiempo en cosas que disfruten para que no piensen todo el día en el virus. Proponles que te compartan fotos y te cuenten sus experiencias, cocinar un platillo tradicional de la época, dales una llamada, o cualquier idea que se te ocurra para que despejen su mente de tanta información que los está matando.

Turno 2. Pacientes con grave incertidumbre

Turno 2. Pacientes con grave incertidumbre

Al cargar este turno, compartirás con muchas personas que se quedaron sin empleo en estas semanas. Muchos músicos que no tocarán marchas este año, artistas se quedarán con mucho material ya adquirido, jóvenes que aportan en casa trabajando en los cortejos, o sin ir tan lejos, la señora que ayuda en tu casa que no sabe si le seguirán pagando. Son miles los que no saben cómo pagarán la renta del mes, o la comida de mañana.

Medicina: «Empatía activa». Llámalos también, o escríbeles. Ahora más que nunca necesitan saber que pueden contar contigo. Hazles recordar sus victorias, lo que fueron capaz de lograr. ¡De ahí sacarán combustible!

Si tu amigo es artista, anímalo a organizar una función por Facebook y que ponga su cuenta bancaria. Si es emprendedor ayúdalo a hacer alguna preventa con sus productos. Si lo despidieron del trabajo dile que es momento de afilar el hacha, y si llegara a necesitar dinero para alguna emergencia, actúa rápido.

Turno 3. Pacientes que tienen hambre acumulada

Turno 3. Pacientes que tienen hambre acumulada

Este turno es por las personas más pobres de tu ciudad que viven sin agua, como la señora que vende el corozo frente al mercado, los niños que lustran tus zapatos delante de los cortejos, familias que vendían sus dulces en las velaciones, o mendigos que vivían de la limosna de los transeúntes. Hay muchos ancianos que duermen en las calles que se han quedado sin casa y ahora sin esperanza.

Medicina: «Solidaridad sin límites». La mejor inversión no está en la bolsa de valores, está en apostar por los valores del Evangelio. Jesús multiplicó los panes para que nadie se quede sin comer, ¿o no? Ayuda a la colecta que está haciendo la Iglesia o tu país a favor de los más pobres, y si no hay, inicia una en tu casa o la cuadra de tu casa.

No salves tus ganancias. ¡Es momento de salvar vidas! Motiva a todos a donar. Hoy más que nunca los cucuruchos debemos mostrar nuestra devoción mostrándole al mundo como sabemos amar hasta el extremo.

Turno 4. Pacientes con ansiedad desbordante

Turno 4. Pacientes con ansiedad desbordante

Este turno es complicado, muchos pueden ser padres separados que no viven con sus hijos y quieren verlos. Familias que no pudieron regresar al país a tiempo porque cerraron las fronteras o parejas que empiezan a desesperarse por no estar juntas.

Medicina: «Paciencia Creativa». Diles que la vida no es lo que nos pasa, sino cómo reaccionamos a lo que nos pasa. Primero compréndelos y recétales creatividad. No será lo mismo, pero será mejor que encerrarse en el pesimismo.

En la distancia se pueden ver películas o transmisiones de cortejos de hace algunos años, también podrías compartir una videoconferencia en linea, compartir fotos y muchas cosas más. Estar lejos no impide que podamos estar juntos.

Turno 5. Pacientes que sufren la cercanía de la muerte

Turno 5. Pacientes que sufren la cercanía de la muerte

El último turno es largo, pero a los cucuruchos nos gusta esto. Aquí cargarás con aquellos que perdieron algún familiar a causa del COVID-19. La despedida es mucho más dolorosa que en circunstancias normales. También los que se enteraron que están contagiados, especialmente los que tienen que hospitalizarse en la soledad de la enfermedad. Sin dejar de lado el dolor de sus familiares, que no podrán dormir a causa de la angustia.

Medicina: «hombro incondicional». Aquí toca estar cerca pero respetando espacios. Transmítele fuerzas y ánimos. Recuerda que no pueden recibir abrazos de velorio ni compañía en hospitales.

Diles que con el resto de cucuruchos estás orando por ellos, que sientan ese respaldo espiritual que tan bien hace en esos momentos. Y si perdieron un familiar, cuéntales la buena noticia de que se volverán a encontrar en un mundo donde no habrán más despedidas. Hazlo de la forma más cuidadosa posible, pero hazlo.

¿Te pusiste la túnica?
Perfecto. Mira, sé que son turnos duros y quizá hasta incómodos, pero un verdadero cucurucho no saca el hombro a pesar de todo. No tengas miedo a fallar, que yo estaré contigo donde quiera que vayas. Cuando algo te inquiete puedes platicarme, yo te responderé.

Y cuando te sientas cansado, no necesitarás decírmelo, ya estaré ahí sosteniéndote. Espera, antes de que empieces quiero decirte una cosa más. No todos tus pacientes serán cucuruchos, muchos ya no son ni creyentes, pero a todos debes mostrarles cuánto los amo.

Por favor, diles que esto no es ninguna prueba ni castigo. ¡Yo no diseñé ninguna pandemia! Diles que voy con ellos, lloro con ellos y me levantaré con ellos. Recuerda que tú serás el mejor abrazo que tengo para darles. Mi padre Dios te agradece mucho que hayas querido venir. ¿Estás Listo? Es tiempo otra vez de tomar tu turno. Yo toco el timbre ¡Vamos Señores!

Adaptación del artículo publicado en Catholic Link.

La mujer latinoamericana
Los hijos adolescentes