Dios habló, y dijo todas estas palabras: "Yo soy el Señor tu Dios, que te sacá de Egipto, donde eras esclavo. No tengas otros dioses aparte de mí".
"No te hagas ningún ídolo ni figura de lo que hay arriba en el cielo, abajo en la tierra, ni de lo que hay en el mar debajo de la tierra. No te inclines delante de ello ni le rindas culto, porque yo soy el Señor tu Dios, Dios celoso que castiga la maldad de los padres que me odian, en sus hijos, nietos y bisnietos; pero que trato con amor por mil generaciones a los que me aman y cumplen mis mandamientos. No hagas mal uso del nombre del Señor tu Dios, pués él no dejará sin castigo al que use mal su nombre. Acuérdate del día de reposo consagrado al Señor tu Dios, no hagas ningún trabajo en ese día, ni tampoco tu hijo, ni tu hija, ni tu esclavo, ni tu esclava, ni tus animales, ni el extranjero que viva contigo. Porque el Señor hizo en seis días el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos y descansó el día séptimo. Por eso el Señor bendijo el día de reposo y lo declaró día sagrado.
Honra a tu padre y madre para que vivas una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios.
No mates.
No cometas adulterio.
No robes.
No digas mentiras en perjuicio de tu prójimo.
No codicies la cada de tu prójimo, no codicies su mujer, ni su esclavo o esclava, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca."
Proyecto: La Hermandad - Elaboración: Trinidad Monzón Mater
En el libro del Exodo, capítulo 20-1 en adelante nos narra los 10 mandamientos de la Ley de Dios. Pero estos mandamientos se encierran en 2: "Amarás a tu Dios con todo el corazón y con todo tu ser, y al prójimo como a tí mismo". Pero nosotros tenemos otros dioses en nuestro corazón, como el dinero, la avaricia, el egoísmo, la envidia; al quitarnos esos dioses seremos del reino de Dios.
El cuarto mandamiento nos dice también, "Honrad a tu padre y madre", este se refiere a la actitud positiva que les debemos, el comportamiento correcto en vida, a ellos y a los demás, honrando su nombre y su memoria agradando así a nuestro Dios.